Hace un rato acabo de escuchar por el televisor, que ya han creado alas para que los hombres puedan volar a varios metros de altura, llamado "el hombre cohete"como si uno fuese un ave.
El conductor lo anunciaba muy emocionado, como si algo realmente interesante hubiera sucedido.
Sí, lo sé... es poder volar... pero creo que ahora eso no es lo más importante por hacer en cuanto a inventos e innovaciones se refiere.
La información que antes teníamos que guardar en varios y varios libros, luego en varios y varios disquetes que después se volverán discos, ahora pueden ser almacenados en un aparatito más pequeño que el dedo meñique de un enano.
Puedo ver televisión por un celular y los japoneses para variar, siguen creando animales electrónicos, que maullan, piden comida y dan muestras de "cariño" a sus amos.
Tenemos un mundo lleno de inventos e inventores, de tecnología que evoluciona a cada segundo, sin embargo el mundo día a día se nos va extinguiendo, hoy se murió el último ejemplar de la familia de los osos beduinos, los changos sin pelo o los perros sin pulgas y mañana quizá se extingan aves marinas o los búhos de orejas picudas.
Los glaciares se derriten y nadie hace nada para frenar tanta destrucción, pareciéramos bacterias que solo comen, defecan y se reproducen sin control ni conciencia alguna.
El agujero en la capa de ozono día a día aumenta y ni las alas para volar, ni los animales electrónicos nos sirven para aminorar el daño, ni para hacer consciencia sobre tanta basura que desechamos todo el tiempo.
¿Es que acaso este mundo en el que vivimos vale tan poco, como para destruirlo a cada paso? ¿Podemos seguir transitando sin hacer el mínimo esfuerzo por contribuir a la mejora de nuestro medio? Miro al rededor... y me contesto yo misma: sí podemos, y eso es deplorable.
Hay muchas formas de hacer consciencia, hay muchos modos de actuar no solo conforme a nuestros intereses al momento, creo que nos falta pensar en el futuro y el mundo que tendrán los hijos (de aquellos que quieran tenerlos)
¿¡Cómo putas podemos seguir así?!
No lo sé y me indigna, me frustra, me enoja y me entristece.
Ojalá que nunca estemos en situaciones similares a la novela Edicto siglo XXI, de Max Ehrlich.
Léanlo... quizás vean el mundo de otra forma.
Ehrlich, Max.- Edicto siglo XXI.
Editorial: Círculo de lectores.
