31.3.08

¡Oprimidos del mundo, uníos!

Si alguna vez alguien te golpeó afuera de unos tacos sólo porque al pasar le dijiste amablemente: "¡qué me ves, puto!"; si un bicitaxista te rompió la playera sólo porque sin darte cuenta invadiste su carril; si unos policías te magullaron el cuerpo porque, como buen samaritano, te lanzaste a golpear con el puño su ventanilla para que alguno de ellos despertara; si unos borrachos te persiguieron porque querías ser su amigo y les gritaste: "¡a ver, alcánzame! ¡aquí te espero pinche briago!"; o si en la secundaria fuiste agredido físicamente porque unos cholos te preguntaron "¿qué barrio paras?" e inocentemente respondiste justo el barrio que era su antítesis... entonces has sido una víctima de la injusticia del mundo, un mártir de esta sociedad decadente. Es por eso que, cansado de lamentarme, de sufrir en este valle de lágrimas, es por eso que hoy grito:

Oprimidos del mundo ¡uníos!

Para que esas bestias vestidas de humanos dejen en paz  a los verdaderos homo sapiens, a la gente como yo que, ¡ay, pobres de nosotros! somos las víctimas sin merecerlo y que a pesar de ello hacemos de este un mundo mejor.

Oprimidos del mundo ¡uníos!

28.3.08

De la otra campaña

Decía en los comentarios de la entrada anterior que vinieron las mujeres a vacunarme y me dio miedo. ¿Por qué?
Porque las mujeres nunca mostraron sus identificaciones y si piensan que con traer puesta una bata del IMSS uno tendrá confianza, están muy equivocadas (he visto un par de indigentes con batas del ISSTE por ahí), luego, supongo que esas vacunas deben tener un cuidado especial y estar a determinada temperatura y todo eso, ¿se mantendrán a la temperatura correcta estando en una hielera pequeña durante varias horas expuestas al sol (porque las enfermeras van andando)?
Además de todo eso, cuando era jovencito me pusieron una vacuna que se inhalaba y me produjo severos efectos secundarios (es por eso que mi cuerpo se volvió musculoso y mi peinado está perfecto a toda hora), así que me rehuso a las vacunas, no vuelvo a meterme bichos muertos o atarantados a menos que sea vía taco acorazado.

26.3.08

Emo aquí, emo allá.

Ya son muchos días en los que el tema -emo- sigue en la lista de "lo más hablado", "lo más trillado", "lo más jodido" y personalmente "lo más molesto".

¡Maldición! Todo esta masificación del tema me hace pensar que tenemos tan poco de qué hablar, tan poca capacidad de pensar, tan nulas experiencias para contar que debemos adquirir el speach de moda e incluirlo en nuestras conversaciones. Yo me rehuso. 

Si escribo esto no es para hablar de si sí, de si no, de si sí, de si no... sólo quiero decir que estoy fastidiado de que uno ande felizmente por la calle y escuche que alguien dice "emo esto, emo lo otro", o prende el televisor (que de suyo es pútrido hasta que se demuestre lo contrario) y vea "emo aquí, emo allá",  ¡y también en la red! 
Honestamente prefiero leer el Hola, o ese asqueroso suplemento llamado "Gente bien" (bien idiota) a seguir leyendo qué jodidos son los emos y si los darks los odian,  y si los rockers los golpean, o si son la salvación de la humanidad.

Así que cambio de tema. 

¿Cómo irá la campaña de eliminación de la Rubeola?

Basta, basta, basta. 

The religious experience of Philip K. Dick

Estaba yo red-eando, cuando de pronto encontré  una historieta de Crump sobre Philip K. Dick.


¿Existirá alguien en el mundo que no sepa quién es Dick o quién es Crump?
No lo creo, sería demasiada... [inserte su frase ofensiva aquí]

24.3.08

Cambio de banner.

Como soy un usuario obtuso del photoshop, apenas hice este nuevo banner que sinceramente me gusta más que el anterior. La idea era descalificar al sujeto enfundado en el disfraz de Transformer (aunque en realidad no sé quién es, pero se merece una censura por el simple hecho de ponerse esa aberración), sin embargo el descalificado era yo, porque de algún modo, esa foto se empezó a convertir en la imagen del autor del blog y eso sí, por la saliva del diablo, que no lo permitiré. 
Así que hay nuevo presentación, a ver qué tal...

Candy, Candy , Candy I can't let you go

Me tengo que alejar de ellos al menos un año, creo, a ver si así me valoran y dejan de pensar que todos mis comentarios son una ofensa casi mortal; siempre me mal interpretan y luego me responden con enojo, a mí, que soy puro dulzor...