He sido absorbido.
He sido consumido, devorado, digerido y excretado por las plataformas en internet que dicen, son redes sociales. Y ante tal aseveración, surge en mí una voz que me inquiere: ¿qué diantre quiere decir "red social"? y, aficionado como soy a los acertijos y al despilfarro de tiempo en la búsqueda de información enciclopédica e inútil, me doy a la tarea de hacer una mediocre investigación filológica.
Vayámonos por partes, el diccionario de la Real Academia Española (RAE) -en-línea-, da once definiciones para "red"; y aunque la mayoría está bien (excepto la tres, que es una estupidez), para mis fines tendenciosos sólo necesito una:
red.
(Del lat. rete).
5. f. Ardid o engaño de que alguien se vale para atraer a otra persona.
Acto seguido, vayamos con la palabra "social", ésta tiene sólo dos acepciones y las dos me vienen bien:
social.
(Del lat. sociālis).
1. adj. Perteneciente o relativo a la sociedad.
2. adj. Perteneciente o relativo a una compañía o sociedad, o a los socios o compañeros, aliados o confederados.
Ahora bien, plataformas en internet como facebook, twitter, tumblr e incluso blogger (las bajas son intencionales), se llaman a sí mismas redes sociales; si usamos las definiciones arriba mencionadas y las hacemos empatar violenta y arbitrariamente, entonces esas plataformas serían algo así como "Un ardid (o engaño) para atraer personas pertenecientes a una compañía, sociedad, alianza, confederación, etc."
Ya con la certeza de las buenas definiciones y el consenso en los términos, puedo volver al relato inicial.
He sido absorbido.
He sido consumido, devorado, digerido y excretado por las plataformas en internet que, efectivamente, son redes sociales.
Años ha que abrí esta cuenta de blogger, hace años que escribo aquí, más por terquedad que por placer. Sin embargo, desde que entré en el cintillo de facebook y recientemente de twitter, mi ya de por sí evanescente creatividad se ha visto mermada al máximo. He dejado de escribir, ha disminuído mi ritmo de lectura, he dejado de buscar música interesante, he dejado de hacer tantas cosas que me producían placer, que me he sorprendido. Y hoy, mientras transitaba -conducido por un chofer, muy al estilo burócrata- por la autopista México-Cuernavaca, pensé en lo mucho que necesitamos ser vistos, lo mucho que deseamos decir, y lo poco, o más bien nulo, del contenido de la enunciación.
Me explico y dejo el fárrago para después: lo que se dice en twitter, en facebook, en tumblr, en blogger y en sitios similares, es tan falaz, tan baladí, tan intrascentende y tan absurdo, que me produce tristeza cuando lo pienso con detenimiento.
Queremos decir tanto, queremos ser tan escuchados, ser tan reconocidos, que en nuestro intento pueril sólo hacemos una mueca estúpida, solamente balbuceamos palabras que no llegarán a ningún lado, que simplemente, son letra muerta.
Esto que escribo no tendrá una mejor suerte.
.
19.4.11
6.3.11
Concatenación o cuál es el camino para ascender
Mi interior es una vorágine, eso es lo que pasa.
Los acontecimientos se sucenden, poco a poco o con un flujo sin precedentes, los acontecimientos me rebasan, se y me desbordan, se concatenan, me anegan... soy testigo y protagonista de las transformaciones que esos acontecimientos gestan en mí.
Nada nuevo, por cierto, nada nuevo.
Sólo quisiera tenerlo todo, y tristemente, sé que no podré.
Los caminos del padre no se develan ante mí.
10.12.10
Fresones Rebeldes
"No me faltes nunca
yo tengo derecho a ser feliz
no te vayas lejos
lejos es muy lejos para mí
Donde vas, volverás, dime que me llevarás
Quiéreme, bésame, déjame tu huella al amanecer
No me faltes nunca..."
*Letra de Al amanecer de Los Fresones Rebeldes
yo tengo derecho a ser feliz
no te vayas lejos
lejos es muy lejos para mí
Donde vas, volverás, dime que me llevarás
Quiéreme, bésame, déjame tu huella al amanecer
No me faltes nunca..."
*Letra de Al amanecer de Los Fresones Rebeldes
Con la desgracia del mundo volvió la tristeza
Bien a bien no recuerdo cómo volví a escuchar a Antony, sólo tengo presente el fin de semana en el que luego de estar en DF, no ir a la universidad y haberme nulificado con un PS3, volví a Cuenavaca acompañado por Púrpura, en una nube de sueño, culpa, angustia y melancolía.
Llegué a casa en el momento que no es ni día ni noche, con tanta tristeza como hacía mucho no. Me sentí abatido, desdibujado, sufriente... uno de los desterrados hijos de Eva, gimiendo y llorando, en este valle de lágrimas.
Así que no pude hacer nada más que extender e intensificar ese estado, y escuché hermosas canciones que me produjeron bellos, atroces e intensos sentimientos. Uno de ellos fue Antony & the Johnsons, que se convirtió en el maltrecho himno de mi poliomelítico fin de semana.
Dormí, lloré, canté, volví a llorar y me sumergí entre sábanas y cobertores... "desolación y muerte a toda la humanidad" pensaba una y otra vez. Y es que, luego de observar detenidamente lo que pasa a mi al rededor, no pude sino dolerme; es como si me hubiese hermanado con el grito de todos los sufrientes, de todos aquellos que padecen la inclemencia de lo existente.
Algo similar a aquel lluvioso día en Guerrero en que, dentro de una iglesia, pude imaginarme en una época de peste, invaciones y hambrunas, siendo un fiel creyente de la Cristiandad y su reino que no es de este mundo.
Llegué a casa en el momento que no es ni día ni noche, con tanta tristeza como hacía mucho no. Me sentí abatido, desdibujado, sufriente... uno de los desterrados hijos de Eva, gimiendo y llorando, en este valle de lágrimas.
Así que no pude hacer nada más que extender e intensificar ese estado, y escuché hermosas canciones que me produjeron bellos, atroces e intensos sentimientos. Uno de ellos fue Antony & the Johnsons, que se convirtió en el maltrecho himno de mi poliomelítico fin de semana.
Dormí, lloré, canté, volví a llorar y me sumergí entre sábanas y cobertores... "desolación y muerte a toda la humanidad" pensaba una y otra vez. Y es que, luego de observar detenidamente lo que pasa a mi al rededor, no pude sino dolerme; es como si me hubiese hermanado con el grito de todos los sufrientes, de todos aquellos que padecen la inclemencia de lo existente.
Algo similar a aquel lluvioso día en Guerrero en que, dentro de una iglesia, pude imaginarme en una época de peste, invaciones y hambrunas, siendo un fiel creyente de la Cristiandad y su reino que no es de este mundo.
9.12.10
Dos discos de La Buena Vida
Sabes cuáles son, así que ni los nombres pongo.
Nos vemos, raíces negras.
http://www.mediafire.com/?fcuz7k2p2cg2u8k
http://www.mediafire.com/?7j7dvsdi5z7d7x9
Nos vemos, raíces negras.
http://www.mediafire.com/?fcuz7k2p2cg2u8k
http://www.mediafire.com/?7j7dvsdi5z7d7x9
8.12.10
¿Entrada sobre pedido?
Que escribiera sobre las relaciones a distancia, dijeron.
"no tengo idea de qué diría", respondí.
Y es que hay algo cierto, puedo hablar/inventar/mentir sobre muchas cosas, pero de las relaciones a distancia nada, ni un ápice (¿para los anacrónicos?), ni un pelo (para los amantes de gatos), ni un grano de mostaza (para los religiosos). Así que pensé, porque preguntaron: "¿entonces sólo escribes de lo que vives?", a lo que respondí sin chistar: "sí. Así que eso devino en un estruendoso pensamiento: "¿Será que todo lo que se escribe, sea cual sea la manifestación, parte de la experiencia sensible/mental/interior/metafísica/de vida?"
Mi respuesta es que sí. Y que uno escribe, hágalo bien, hágalo mal, desde sí mismo. Cosa nada nueva, claro está, pero que me hace pensar si uno en verdad "inventa" diálogos, personajes, situaciones, formas, o es que sólo las traduce de alguna especie de experiencia; en palabras burdas, si al escribir no se es un simple embudo de vivencias; así tal cual, un lugar por donde pasan las vivencias que luego las hace uno escritura/habla.
Hay golpes tan fuertes en la vida, ¡yo no sé!.
-----------------------------------------------------------------------------------------
Pregunté: "¿como máquinas deseantes? ¿a eso se refieren con lo de -máquinas que desean-?"; entonces respondió: "yo creo, en mi caso sin la eficiencia propia de las máquinas"
Y de ese diálogo surgió una interesante plática sobre la eficiencia de las máquinas, Yo decía que en realidad pensar en las máquinas como algo sumamente eficiente, incluso más que los humanos, debe ser reciente.
Imagino otros contextos históricos en los que las máquinas eran herramientas, no "cosas" con capacidades. Es decir, en tanto herramientas no tienen cualidades ni aptitudes, sólo posibilidades de uso, léase aplicaciones.
Las máquinas habrían sido simples herramientas que el humano usaría para potencializar ciertas actividades, ciertos usos, ciertos resultados, esto va del plano inclinado a los arneses de tejido de los sericicultores.
Sólo es ahora, en estos años de avances frenéticos y de divinización de la técnica, que asumimos a la máquina como un "ser" (ya no cosa) con cualidades, aptitudes y capacidades que nos superan.
Insisto, la idea de que "la naturaleza" de las máquinas es ser más eficiente que los humanos, es reciente, producto de no-sé-qué fantasmas, demonios e imaginarios coletivos.
¡Alta sea la gloria al Santísimo Sebaldo! Loas a su nombre, bendiciones a su imagen.
"no tengo idea de qué diría", respondí.
Y es que hay algo cierto, puedo hablar/inventar/mentir sobre muchas cosas, pero de las relaciones a distancia nada, ni un ápice (¿para los anacrónicos?), ni un pelo (para los amantes de gatos), ni un grano de mostaza (para los religiosos). Así que pensé, porque preguntaron: "¿entonces sólo escribes de lo que vives?", a lo que respondí sin chistar: "sí. Así que eso devino en un estruendoso pensamiento: "¿Será que todo lo que se escribe, sea cual sea la manifestación, parte de la experiencia sensible/mental/interior/metafísica/de vida?"
Mi respuesta es que sí. Y que uno escribe, hágalo bien, hágalo mal, desde sí mismo. Cosa nada nueva, claro está, pero que me hace pensar si uno en verdad "inventa" diálogos, personajes, situaciones, formas, o es que sólo las traduce de alguna especie de experiencia; en palabras burdas, si al escribir no se es un simple embudo de vivencias; así tal cual, un lugar por donde pasan las vivencias que luego las hace uno escritura/habla.
Hay golpes tan fuertes en la vida, ¡yo no sé!.
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Pregunté: "¿como máquinas deseantes? ¿a eso se refieren con lo de -máquinas que desean-?"; entonces respondió: "yo creo, en mi caso sin la eficiencia propia de las máquinas"
Y de ese diálogo surgió una interesante plática sobre la eficiencia de las máquinas, Yo decía que en realidad pensar en las máquinas como algo sumamente eficiente, incluso más que los humanos, debe ser reciente.
Imagino otros contextos históricos en los que las máquinas eran herramientas, no "cosas" con capacidades. Es decir, en tanto herramientas no tienen cualidades ni aptitudes, sólo posibilidades de uso, léase aplicaciones.
Las máquinas habrían sido simples herramientas que el humano usaría para potencializar ciertas actividades, ciertos usos, ciertos resultados, esto va del plano inclinado a los arneses de tejido de los sericicultores.
Sólo es ahora, en estos años de avances frenéticos y de divinización de la técnica, que asumimos a la máquina como un "ser" (ya no cosa) con cualidades, aptitudes y capacidades que nos superan.
Insisto, la idea de que "la naturaleza" de las máquinas es ser más eficiente que los humanos, es reciente, producto de no-sé-qué fantasmas, demonios e imaginarios coletivos.
¡Alta sea la gloria al Santísimo Sebaldo! Loas a su nombre, bendiciones a su imagen.
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