Tengo un cantidad bestial de trabajo pero era importante darme un espacio para escribir acá. Aunque es totalmente improductivo y nada más contribuye a que se acrecente el mal ese que da en las muñecas por escribir al teclado, necesitaba poner un par de líneas.
[Aquí iba un largo relato sobre un tipo gordo, molesto, friki y con lentes (de todo mucho mucho), pero como ya lo he hecho y nada más no escribo decentemente, lo dejaré para luego. Sí: ay luego.]
¿Y si mandamos a todos los frikis a una isla sin wireless y sin papitas?